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1. Verificación rápida de 3 minutos antes de comenzar cada díamáquina automática de ladrillos de hormigónfuncionando sin problemas (del tipo que se usa en las líneas de producción), el mantenimiento se reduce a tres cosas clave: prevenir el desgaste, detener obstrucciones y combatir el óxido. Estos consejos son sencillos, fáciles de seguir y reducirán considerablemente las averías al tiempo que prolongarán la vida útil de su máquina.
Primero, eche un vistazo al exterior: busque piezas sueltas o dobladas, como tornillos, hebillas de cinturones y sujetadores de cintas transportadoras. Apriete todo lo que se haya aflojado de inmediato; las piezas sueltas provocan una vibración adicional, lo que desgasta la máquina más rápido.
Verifique la lubricación: asegúrese de que los cojinetes, las cajas de engranajes y los rodillos transportadores (todas las “partes móviles”) tengan suficiente aceite. Rellénelo si es necesario, pero limítese al tipo de lubricante especificado en el manual; no mezcle diferentes tipos.
Limpie los restos de hormigón de la entrada de alimentación y la salida de descarga. Si el concreto endurecido se acumula durante la noche, puede atascar la máquina cuando la enciende, lo que podría quemar el motor o dañar el molde.
Realice una prueba de 1 minuto: escuche ruidos extraños (como “clics” de raspado o “zumbidos” sordos) y observe si la cinta transportadora y el cabezal de la prensa se mueven suavemente. Si algo no funciona, apágalo y arréglalo antes de usarlo; no lo enciendas simplemente.
Observe la calidad de la alimentación: asegúrese de que no haya residuos duros (como piedras o barras de acero) en la mezcla de concreto; estos actúan como papel de lija y rayan el molde y las tuberías de alimentación. La mezcla también debe tener el nivel de humedad adecuado: demasiado seca obstruye la máquina, demasiado húmeda se pega a las piezas, lo que hace que la máquina trabaje más de lo necesario.
No lo sobrecargues: si elMáquina automática de ladrillos de hormigóntiene una potencia nominal de 500 ladrillos por hora, no lo lleve a 600. Si lo hace funcionar más allá de su capacidad durante períodos prolongados, el motor y el sistema hidráulico envejecen prematuramente.
Deténgase inmediatamente si algo anda mal: si nota fugas de molde, un cabezal de prensa desigual o un aumento repentino de la vibración, no se conforme. Los pequeños problemas se convierten en reparaciones grandes (y costosas) si los ignora.
El concreto se endurece rápidamente; dejarlo en la máquina arruinará las piezas y provocará oxidación. He aquí cómo hacerlo bien:
Primero, corte la energía, apague el suministro de aire/hidráulico y espere hasta que la máquina esté completamente quieta antes de tocar cualquier cosa.
Utilice una pistola de agua a alta presión o un cepillo suave para limpiar los restos de hormigón de la tolva de alimentación, el molde y el cabezal de prensa, especialmente los espacios del molde. Nunca golpees el molde con un martillo o una herramienta dura: lo doblarás.
Después de la limpieza, aplique una fina capa de agente desmoldante o aceite a la superficie del molde y al cabezal de presión (cualquier parte que toque el concreto). Esto evita que se pegue la próxima vez que lo use.
Rociar agua directamente sobre la caja eléctrica o el motor (o usar la máquina al aire libre bajo la lluvia): el agua provoca oxidación y cortocircuitos.
Semanalmente: realice una verificación completa de los niveles de aceite y vuelva a lubricar todas las piezas móviles (cojinetes, engranajes, cadenas). Inspeccione las mangueras y juntas hidráulicas en busca de fugas; reemplace los sellos si detecta goteos.
Mensualmente: limpie el polvo del motor y de la caja eléctrica (use un secador de pelo o un cepillo suave, ¡nunca agua!). Compruebe el desgaste del molde: si la cavidad está doblada o los bordes desafilados, repárelo o reemplácelo. Un molde desgastado no sólo produce ladrillos defectuosos, sino que también hace que la máquina trabaje más.
Cada 3 meses: Ajuste la tensión de la cinta transportadora si está floja. Cambie el filtro de aceite hidráulico y rellene el tanque hidráulico (no lo llene demasiado, deje algo de espacio para la expansión). Apriete los pernos de la base: la vibración constante los afloja con el tiempo y los pernos apretados reducen las sacudidas y el desgaste.
Moho: Además de limpiarlo y engrasarlo diariamente, nunca lo golpees con objetos duros. Cuando lo guardes, colócalo sobre una superficie plana; no apiles objetos pesados encima.
Sistema hidráulico: Mantenga limpio el aceite hidráulico; no se permite polvo ni agua. Utilice el tipo de aceite exacto recomendado para su máquina. En verano, mantenga la máquina alejada de la luz solar directa para evitar el sobrecalentamiento; En invierno, caliente un poco el aceite si está demasiado espeso (el aceite espeso afecta el rendimiento).
Motor: Evite ciclos frecuentes de encendido y apagado; no lo reinicie inmediatamente después de apagarlo. Mantenga las salidas de aire del motor libres de residuos para evitar el sobrecalentamiento y el quemado.
Usar una mezcla de concreto que no cumple con las especificaciones (demasiadas impurezas, nivel de humedad incorrecto).
Dejar la máquina funcionando vacía o sobrecargada durante largos periodos.
Rociar agua directamente sobre la caja eléctrica o el motor (o usar la máquina al aire libre bajo la lluvia): el agua provoca oxidación y cortocircuitos.
Mezclar diferentes tipos de lubricantes/aceites hidráulicos o utilizar aceites baratos y de baja calidad.
Manteniendo estomáquina automática de ladrillos de hormigónno es ciencia espacial: se trata de "limpiar con frecuencia, revisar periódicamente y lubricar adecuadamente". Dedique de 10 a 15 minutos cada día al cuidado básico y realice el mantenimiento profundo según lo programado. Su máquina no solo durará más, sino que también seguirá fabricando ladrillos de manera eficiente y consistente, lo que le permitirá ahorrar tiempo y dinero en reparaciones y tiempo de inactividad.